Muestren los cuerpos humillados
las muñecas cortadas
En los baños de las oficinas
Celebraciones por nuestras adversidades
Todo lo alto de las ceremonias públicas
Y esas escrituras que hablan
De un orden que no perdurará
Retiren a esa multitud
A esas pirámides de corcho
Vuelvan a sus camerinos esperpénticos clowns
Suban el telón
Vamos, venga esa música afortunada.
Willian Osuna